Artículo

Seguros para viviendas: protegiendo el patrimonio familiar


 
La adquisición de una vivienda es una inversión que sigue siendo prioritaria para las familias en América Latina. Las soluciones financieras que ofrecen las entidades bancarias privadas y los incentivos y subsidios de los Estados han allanado y ampliado el acceso a la compra de inmuebles para grupos familiares de recursos más limitados, los que ven en esta oportunidad una fórmula para consolidar su patrimonio.
 
A pesar de estos avances, el creciente valor de las viviendas en la región (especialmente en centros urbanos densamente poblados) mantiene a un alto porcentaje de la población habitando en lugares de arriendo, lo que se suma a los cambios de patrones sociales respecto a la aspiración de la casa propia. En estos casos, el patrimonio está dado por los bienes muebles contenidos en la propiedad alquilada.
 
Ambas situaciones representan una importante inversión para los habitantes del hogar y, en caso de alguna eventualidad, podrían sufrir una pérdida patrimonial importante para su nivel de ingresos. Estos riesgos se acentúan en un continente caracterizado por la incidencia de fenómenos de la naturaleza, ya sea a causa de terremotos, huracanes, aluviones o inundaciones, pero también se pueden producir por causa u omisión humana, como incendios y robos.
 
Para proteger la vivienda, es clave asumir una posición proactiva y minimizar las situaciones en las que su patrimonio pueda verse expuesta. Contar con extintores de uso doméstico con carga vigente, no tener elementos inflamables dentro del hogar, realizar mantenimiento anual a redes de gas y suministro eléctrico y acueducto, así como contar con vigilancia, alarmas y rejas son algunas recomendaciones como consejos de prevención.
 
El Seguro es clave
No obstante, equipamiento y resguardos no garantizan que no pueda haber un incendio o que la vivienda pueda ser objeto de robo. Por eso es importante protegerse contra estos riesgos, además de disponer de protección contra eventuales daños a terceros. Para ello, es vital conocer la oferta de la industria aseguradora para encontrar soluciones de protección hechas a la medida de la capacidad de pago de las familias y las coberturas necesarias de incendio, robo y responsabilidad civil, entre otras.
 
La contratación de un seguro debe obedecer a satisfacer las necesidades específicas de los consumidores, respondiendo a los principales riesgos a los que se exponen. Una correcta cobertura se ajusta a la protección del patrimonio mueble e inmueble por separado por causas naturales o de acción humana, ofreciendo permanente seguimiento y asistencia en caso de algún evento o siniestro.
 
"Es vital conocer la oferta de la industria aseguradora para encontrar soluciones de protección hechas a la medida de la capacidad de pago de las familias y las coberturas necesarias de incendio, robo y responsabilidad civil, entre otras".

Category: